FLORA

En el Parque Nacional de Santa Teresa se encuentra una gran cantidad de especies nativas en asociaciones puras, ocupando una amplia extensión. La mencionada flora nativa se agrupa en 64 especies, ampliándose dicho número a medida que se van herborizando nuevos individuos.

La rosaleda de Santa Teresa fue ideada y creada por Horacio Arredondo aproximadamente en la década del 40. El propio Arredondo en su libro "Santa Teresa y San Miguel" pp 353 habla de su creación "... la Rosaleda, de tipo más bien del Renacimiento, el extenso semicírculo de medio desarrollo (ubicado frente al Sombráculo) - aprovechando un movimiento natural de la topografía- que hice como motivo central de la misma.

Aquélla expone sus macizos y dobles hileras de rosales, de sesenta y siete variedades, circundando la Torre de Agua, el sombráculo por sus cuatro costados, el camino que desde la base de la excedra conduce después de enmarcar en cuadro la sala de máquinas -hoy Museo Santa Teresa- al Invernáculo, que lo margina, y que llega hasta frente al inmediato edificio de la Capatacía General. De manera que el desarrollo de la Rosaleda es ininterrumpido".

La Flora Exótica con que cuenta el Parque es de aproximadamente 186 variedades, ampliándose dicho número a medida que se identifican nuevos individuos. Dichas especies provienen de los cinco continentes a través de compra de semillas o intercambios efectuados por el señor Horacio Arredondo a partir de 1928.

Con la creación del cactario se ha querido recrear un ambiente desértico. El mismo se hizo en base a una donación efectuada en el año 1998 por la familia Uraga quienes ante la desaparición física del señor Arquitecto Juan José Uraga (coleccionista de este tipo de plantas desde aproximadamente 20 años atrás) quisieron entregarla a una institución que pudiera mantener y continuar con dicha colección.